Primeros pasos como editora de Talismán
Me puse a trabajar en seguida. Me empapé de la novela romántica, y en pocos días, soñaba incluso con el tema. Poco a poco logré dibujar un mapa de autoras y editoriales y tuve claro cómo teníamos que salir a la calle: con una autora consolidada y conocida por todas vosotras y otra aún inédita en castellano. Cuando leí SUSPIROS DE PASIÓN de JUDITH McNAUGHT creí empezar a entender de qué iba esto de la novela romántica. Lo que más me gustó del libro fue la tensión que crea entre Kate y Mitchell cuando se encuentran en el hotel. McNaught consigue que se nos corte el aliento a lo largo de unas 60 páginas, llenas de dudas, atracción incontrolable, miedo, remordimientos, satisfacción, emoción… ¡qué torbellino de sensaciones!
Encontrar a una autora sólida y aún por traducir al castellano me resultó más difícil. Lo primero que me llamó la atención de Karen Ranney fue el título, LA INSTITUTRIZ. La figura de institutriz ha sido muy tratada en la literatura universal, desde Mary Poppins hasta Mujercitas. Inevitablemente me acordé de Ana Obregón en su serie “Ana y los siete”. Tenía claro que el personaje de una institutriz llevado a la novela romántica tenía que dar mucho de sí. La autora tenía que ser muy mala para no sacar buen partido a una figura que permite tanto juego. Su lectura no me decepcionó para nada. La relación de Beatrice con el niño huérfano de padres es muy entrañable, Devlen es un hombre irresistible con una actitud noble y ella una mujer de hierro… qué más se puede pedir.
Pensaba que SUSPIROS DE PASIÓN gustaría muchísimo más que LA INSTITUTRIZ pero he podido leer en los foros que ha sido todo lo contrario. Esto demuestra que sigo muy perdida y que todavía tengo mucho que leer y que aprender.