Guindillas y novela romántica

El diario Público publicaba el pasado lunes un artículo sobre la evolución de la novela romántica: "Personajes femeninos más modernos y escenas de sexo más explícito marcan una nueva etapa en el género de la novela de amor. Las editoriales se han lanzado a la publicación de historias donde el pastel ahora es más picante."

En definitiva, la periodista expone como este género ha pasado de ser considerado "cursi" o "barato" a tomar una fuerza sorprendente que ha llevado a interesar a todas las grandes editoriales. Tampoco se olvida de mencionar la importancia de los foros, pero cita sólo tres de ellos. (Aprovecho la ocasión para celebrar una nueva aparición: Noche en Almack’s. Bonito diseño y presentación muy clara)

Al final del artículo, la periodista escribe "Tampoco ha cambiado nada el fin de estas novelas, que no es otro que el puro entretenimiento. A fin de cuentas, uno sabe que no está leyendo alta literatura; también que aún le quedan residuos de caspa al género, pero, para un rato, a nadie le amargan unas palomitas". Por más que una gran parte de los libros que se publican (de cualquier género, best-sellers sobre todo) tienen como objectivo principal entretener, ¿es ésta la única finalidad de la novela romántica? ¿Alguna novela os ha llegado a marcar de alguna manera personal? ¿Excluiríais por principio toda la novela romántica de poder ser algo más? Sólo comparando los libros de hace treina años con los de ahora, las diferencias ya me sugieren cómo estas novelas pueden llegar a ser un reflejo de cambios importantes en la sociedad. Así que tengo mis dudas…   

2 comentarios sobre “Guindillas y novela romántica”

  1. Marisa dijo:

    Sobre este artículo os he hecho llegar mi queja por correo. Aparte de mal documentado me parece absolutamente denigrante. Despreciar por principio (la última frase me molesta especialmente) no me parece propio. Y considerar que la finalidad de entretener no es válida en sí mismo de un libro (que solo valga si es “algo más”) me parece verdaderamente molesto.

  2. Patricia Sutherland dijo:

    Creo que la cualidad de “ser algo más” de una novela romántica -en realidad, de cualquier forma de expresión artística- entra directamente en el ámbito de lo subjetivo: depende de cada lector. Hay historias con las que conectas por diferentes razones, y otras que no consigues ni siquiera acabar de leer.
    Lo de la cuestión del entretenimiento a mí me hizo pensar por qué compra la gente libros de Cela o de García Márquez. A lo mejor buscan algo diferente que pasar un rato disfrutando de un tipo de lectura que les gusta… Aunque lo más probable es que sea otra “frase desacertada” más de quien escribió el artículo. Me pareció tan alucinante que en menos de mil palabras se pudieran meter tantos gambazos que le dediqué un post en mi blog.
    ¿Saben los que hablan de romántica, realmente de lo que hablan? A veces, tengo la sensación que no.

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