Muchas gracias por vuestros ánimos de bienvenida, por las peticiones y
la interactividad. Lo más asombroso para mí ha sido, como decía Yolanda, la cantidad de géneros que hay, y que convierte la literatura romántica en un microcosmos en que cada cual puede encontrar su espacio. Creo que hay mucho desconocimiento y también muchos prejuicios. Ayer me encontré a una amiga que hacía tiempo que no veía y acabamos hablando de este tema. Pero me sorprendió que me dijera
que ella siempre forraba las portadas de los libros porque le daba vergüenza leerlos en el metro. Sólo algunos, puntualizó. ¿Creéis que la gente juzga estos libros de forma negativa? Seguro que muchas nos hemos encontrado alguna vez leyendo en el metro y con la mirada del de al lado fija en nuestro libro. A mí me pasa casi cada día, y un par de veces incluso hemos acabado conversando al respecto.
Esta entrada fue publicada
el Miércoles, 26 de Septiembre de 2007 a las 10:58 y está clasificada bajo: General.
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26 de Septiembre, 2007 - 23:12
Hola Elena. Aprovecho para darte la bienvenida. Espero que tengas muchísima suerte en Talismán.
Sobre el tema de los prejuicios que expones, a mí me gustaría comentar dos anécdotas. Creo que reflejan dos situaciones y valoraciones muy diferentes sobre la concepción de la novela romántica.
No son ficción, aviso. Ambas me sucedieron a mí.
La primera me ocurrió una tarde en el metro. Iba leyendo una novela romántica con una portada que ilustraba un torso masculino (desnudo para más detalles). Iba muy enfrascada en la lectura y ni me percaté de las miradas de mi “vecino” del asiento de enfrente, hasta que al llegar a mi parada y disponerme a bajar, le escuché hacer ruidos un poco… ordinarios? ¡¡Luego dicen de los obreros!! En fin… sólo supe reaccionar riendo. Sin comentarios.
La segunda anécdota me sucedió en el tren (soy de las que usa esos transportes a diario, como ves) y me ocurrió todo lo contrario. Cuando me disponía a bajar en mi estación, me percaté de que el hombre de mi lado estaba leyendo mi libro con gran interés!!!!!
Como ves, para todos los gustos.
Un saludo!!
27 de Septiembre, 2007 - 10:39
En cuanto a la “mirada del otro”, creo que deberíamos mirarnos más a nosotras mismas y preocuparnos menos de los demás. De verdad pensamos que a la gente le importa lo que leemos o que nos dedica siquiera un pensamiento? Acaso nosotras pensamos alguna vez en el que lee novela histórica o el Interviú?
Siempre he dicho , que las que más prejuicios tenemos con nuestras novelas somos nosotras mismas…. las que se avergüenzan interiormente de su lectura son las que piensan que les miran, que se les ríen, que…. yo, poco me preocupo de lo que leen los demás, bastante tengo con lo mío!!
27 de Septiembre, 2007 - 14:07
Hola:
Que mucha gente los juzga de manera negativa, sí. Que me dé vergüenza leerlo no. Efectivamente, todas hemos mirado lo que va leyendo la gente o leído por encima del hombro si no llevamos lectura. Lo mismo pasará respecto a nosotras. Ahora, que me preocupe lo que pueda pensar alguien que no conozco cuando me ve con mi libro, pues no, la verdad. Yo no los forro. Compré unas tapas de cuero porque me parecían bonitas y se manosean menos los libros, pero la mitad de las veces me las olvido, o sea que…
27 de Septiembre, 2007 - 17:56
¡Hola, Elena!:
.
Antes de nada, quería darte la bienvenida y decirte que espero que te vaya muy bien por aquí
A mí la verdad es que no me da vergüenza admitir que leo romántica ni llevar los libros en la mano cuando voy en el metro o en el bus, aunque sí que admito que muchas veces mis mismos amigos de allá de la facultad me acaban soltando algún chascarrillo sobre ‘mis novelitas de amor’. De todas formas, yo no le doy ninguna importancia más allá, pues creo que cada cual tiene sus gustos literarios y ya está. ¡Menudo rollo si todos opináramos igual y leyéramos lo mismo!
Aun así, hay veces en la Fnac que cuando me paro delante de la sección de romántica y hay alguien más, la inmensa mayoría de las veces acabamos charrando y recomendándonos libros, así que supongo que podría decirse que, al menos en mi caso, una de cal y otra de arena.
Saludos
28 de Septiembre, 2007 - 15:38
¡La verdad es que lo que está claro es que se trata de un género en el que hay mucha complicidad e interactividad entre sus lectoras! No creo que nadie deba avergonzarse de leer algo, sino más bien de lo contrario. Al fin y al cabo, lo que estáis transmitiendo son ganas de leer y entusiasmo por cada libro nuevo. Así que buen fin de semana y buena lectura.
24 de Octubre, 2007 - 11:31
[…] En este post de Elena, una de las blogueras de Talismán, ella comenta que le sorprendió que una amiga le dijera que forra las tapas de las novelas románticas porque le da vergüenza leerlas en el metro. Para mí es una imagen familiar. No me sorprendió y fue eso -no sorprenderme- lo que me dio que pensar. Ya comenté en algún post que como lectora llegué a esta categoría bastante tarde y cuando me propuse publicar me encontré con que no conocía gran cosa de lo que se publicaba en el género. Me tocó leer en plan acelerado lo que se supone eran “novelas que no podía dejar de leer” y… […]