Y LUEGO DICEN QUE EL SABER NO OCUPA LUGAR…
No hay nada como cambiarse de casa para dejar un rastro semejante al de los caracoles lleno de objetos y recuerdos… Yo creo que tengo cosas repartidas en tres o quatro casas, ya, con gente diversa, en bastantes contáiners (ergo: seguro que algunas de mis ex-cosas estan en casas de desconocidos).
Y es que aquí esta superwoman se acaba de mudar a un 6º (7º real sin ascensor), y llevo ya algunos días cargando cajas llenas de objetos personales escaleras arriba (las cosas que he rescatado, claro, hay muchas otras que dejé en el camino)… Y chicas, los trapitos no pesan, qué maravilla, ni importa la ropa que una tenga, ¡nunca pesa! Pero los libros… ¡He pensado taaanto en algunas de vosotras!!! Sé que algunas (o la mayoría, vaya, porque aquí todas pecamos de lo mismo: el amor por los libros) tenéis estanterías repletitas de libros, incluso podéis tener un mismo título en sus diferentes versiones (trade, bolsillo, en inglés, castellano… lo que os echen), así que permitidme un consejo: ¡no os mudéis de casa nunca!! Y si pensáis que en un futuro acabaréis haciéndolo… ¡empezad a ahorrar para pagar una empresa de mudanzas! (A poder ser con dos chicarrones al frente a los que admirar mientras cargan las dichosas cajitas de libros y a los que poder ofrecer agua después…).
La mudanza es el primer estadio. Fácil. Peeero… es que luuueeego… viene el segundo… hacer un "huequecito" a los millones de libros que una tiene… Y es que, terminando donde empecé: ¡luego dicen que el saber no ocupa lugar!!